Aug 16, 2009

El volcán de Guayana

No se han terminado de enfriar las sillas de las Mesas de Trabajo en Ciudad Guayana y sus conclusiones apenas se están terminando de ordenar en mentes de las decenas de trabajadores que fueron convocados para discutir los destinos de las empresas del aluminio y del hierro; todavía el eco de las voces de dirigentes como Alirio, Daniel, Luis, Eudomar, José Luis, Marrero, Dennys y tantos otros no se ha terminado de disipar entre las paredes de los espacios donde durante semanas se reunieron, para luego hacerle llegar las propuestas al presidente Chávez, cuando el gobierno, en la persona del ministro Rodolfo Sanz, que ha recibido varios espaldarazos del propio presidente de la República, toma medidas que violentan algunos de los acuerdos tomados en función de recuperar estas importantes empresas, que debieran servir de pilares para el desarrollo y no solo crecimiento de la economía nacional.

Parejo a esta decisión ministerial, el volcán social en Ciudad Guayana empieza a lanzar sus primeras humaredas, piedras y otros escombros de sus entrañas. Ya desde el año pasado Guayana se ha convertido en la zona más conflictiva del país y estamos hablando de las empresas con la concentración de los batallones pesados de nuestra clase obrera Más numerosa y de gran tradición de combate en la IV y ahora en la V República.

La crisis de las empresas viene generando desde hace meses fuertes presiones desde las bases obreras. La Burocracia se siente presionada, incluso la “roja rojita” y no quiere ser sobrepasada, aunque se siente obligada con el gobierno. La otra, la de claras ideas golpistas, también se siente presionada y aprovecha las circunstancias para afianzarse en la clase y mover el piso contra el gobierno. He allí de manera simple el porqué, desde aquellas infelices declaraciones del presidente Chávez contra el movimiento obrero de Guayana desde ciudad Piar, todos los dirigentes sindicales de Guayana han formado un “frente” lanzando varias acciones sindicales.

El paro realizado el 13 de julio en las 4 empresas del aluminio (Bauxilum, Industria Venezolana de Aluminio C.A. (Venalum), Carbones del Orinoco C.A. (Carbonorca) y Aluminio del Caroní S.A (Alcasa)) responde a estas presiones y aunque el gobierno se empeñe en negar de que hubo un paro y que afectó la producción y una marcha por la ciudad que afectó la circulación de vehículos, el mismo está surtiendo sus efectos.

Hay quienes se han atrevido a llamar criminal el paro.

Hay quienes hablan de tan sólo 4 locos, pero lo verdadero es que la mayoría de los trabajadores se sienten identificados con la protesta pues el patrón, el verdadero responsable de todas las acciones sindicales que se han tomado para que se paguen las deudas millonarias correspondientes a los intereses de las prestaciones sociales, y la ejecución de inversiones para reactivar el sector,y se cumpla con las cláusulas del contrato colectivo. Pero la burocracia gerencial sigue actuando derecho al desastre, derecho para que los trabajadores paguemos toda la crisis económica capitalista y las que los gerentes y ministros han acrecentado con sus desastrosas orientaciones técnicas y administrativas.

Cuando Rodolfo Sanz se atreve a implementar la venta del aluminio a futuro a la empresa Glencor, hipotecando las empresas del aluminio, contraría las opiniones de los trabajadores que durante semanas se reunieron en mesas técnicas para discutir y aportar ideas al mamotreto y antiobrero documento que presentó el propio gobierno llamado plan "Guayana Socialista 2019", diciéndoles de hecho a TODOS LOS TRABAJADORES que a su opinión le importa un comino.

Algo parecido está sucediendo en PDVSA, cuando el Ministro Ramírez, quien ha hecho lo imposible a través de testaferros sindicales para evitar que se realicen las elecciones sindicales para la Federación de Trabajadores Petroleros, en declaraciones que recoge la prensa y que reitera el miércoles 15 en un programa de televisión matutino del canal 9 (TELEVEN), que él no iba a discutir el contrato colectivo con “enemigos del gobierno”, es decir el desconoce a los dirigentes que se den los trabajadores si no apoyan los planes del gobierno. Las intenciones del gobierno es discutir un contrato colectivo que minimice las reivindicaciones para los trabajadores y así hacerles pagar la crisis capitalista en toda la línea. Ministro Sanz y Ministro Ramírez, actuando como buena y coordinada pareja.

Desde El Topo Obrero hacemos un llamado a los trabajadores de Guayana para que, con o sin mesas Técnicas, discutan y aprueben la elección de delegados revocables en todos los departamentos de las empresas nacionalizadas y por nacionalizar para que discutan y aprueben acciones para frenar el castigo al cual están siendo sometidos al violentarles los contratos colectivos y evitar que el Ministro Rodolfo Sanz y todo su tren ejecutivo sigan implementando acciones que solo llevan a la ruina a las empresas del aluminio, del hierro y del acero con el único objetivo de favorecer a las multinacionales y a ellos, los burócratas como sus testaferros.

La discusión sobre la problemática de las empresas de Guayana deben ser llevadas a los Batallones, Consejos Comunales, Comités de Tierra y otras organizaciones populares, campesinas y estudiantiles a fin de convertir esta lucha en la de todo el pueblo.

Organizarse y discutir hoy es prepararnos para las luchas sindicales y populares que habrá que dar contra los efectos de la crisis económica impulsando un Plan Anticrisis que respete los derechos de nosotros los trabajadores y que realmente nos encamine al socialismo sin patronos, sin burócratas y sin corruptos que solo piensan en su propio bolsillo.

Enfrentar las violaciones a las contrataciones colectivas de las empresas del aluminio es enfrentar el hecho de que si los trabajadores no nos ponemos en pie de lucha por nuestros derechos y en defensa de las empresas básicas para que pasen a funcionar bajo control obrero, cualquier manifestación u acción sindical se diluirá como sal en agua, por efectos de la crisis y la gestión de una gerencia hecha para servir al capitalismo.

Hoy más que nunca, para realizar estas tareas se impone la construcción de una corriente socialista revolucionaria en Guayana y a nivel nacional que pueda dirigir las presentes luchas sin que sean aprovechadas por la derecha golpista. Vamos unidos a defender los derechos de los trabajadores y del proceso revolucionario. Vamos a organizarnos en todos los departamentos de todas las empresas del Aluminio y de la CVG.




Comentarios

    QUE BONITO ES APRENDER UN POCO

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